El señor conejo
Un fin de semana, de esos que no llevan prisa, estuve haciendo un recorrido por uno de los parques de la ciudad. Me encontré con la curiosa postal de un conejo blanco el cual me recordó la novela de Lewis Carroll, y una de mis favoritas, Alicia en el País de las Maravillas.
Una de las múltiples historias psicológicas que se manejan dentro de la novela, es la del conejo blanco, el cual siempre tiene prisa y se la pasa corriendo mirando su reloj. De ahí la curiosidad de Alicia por seguirlo para conocer el destino al cual llevaba mucha prisa; situación por la cual ella pasa por una travesía de ensueño.
Todo objetivo de una compañía, está acompañada de una estrategia; misma que es la que rige el trabajo corporativo y el desarrollo de las tareas de los equipos que la integran.
Las bondades de un plan de trabajo, a una vista muy general, nos permite que podamos ir desarrollando cada una de las actividades que la componen, marcada por los días específicos en que deben terminar. El objetivo está claro, terminar el proyecto en tiempo y forma.
El no contar con un plan cualquiera que este sea: trabajo, ventas, desarrollo, etc., hace que la labor de coordinar las actividades resulte más trabajo que propiamente realizarlas. Incluso no te da la certidumbre de poder llegar al objetivo de la mejor manera.
La planeación hace que el trabajo se disfrute y se realice de una manera más sana para las empresas.
Dejen que el conejo blanco lleve su prisa, la planeación te llevará a tu objetivo.
